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Estos dos Carteles fueron preparados por Antonio Guillén, investigador de INECOL

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CLUB DE OBSERVADORES DE AVES DE XALAPA,

«COAX»    http://www.coaxxalapa.org/

Primera salida 2011

Zoncuantla, Coatepec, Ver.
Domingo 16 de Enero de 2011

Crónica de la salida
Por: Kim Rud (y notas añadidas por E. Aranda)

El clima no dejó duda de que estábamos en un bosque de niebla: las nubes a 200 metros sobre nuestras cabezas y días antes Zoncuantla estaba adentro y no abajo de las nubes. En náhuatl Zoncuantla significa “Lugar de los muchos árboles” o mas específicamente “Lugar de los 400 árboles”; Zontli es  el número 400, la más grande cifra usada en esta lengua y equivale a «20 veces 20»,  contando los dedos de las manos y los pies;  Como ejemplo, el cenzontle (Mimus polyglottos) es el término náhuatl que significa  “el ave de las 400 voces”, o si prefieren, “el ave de los 400 cantos”.

En Zoncuantla, al otro lado del valle del río Pixquiac  se ubica también una pequeña zona arqueológica conocida como Los Metlapiles, por la presencia de columnas que asemejan las manos del metate o «metlapili«, zona descubierta  por el arqueólogo Alemán Carl Wilhem Hermann Strebel (con el apoyo de Estefanía Salas de Broner, personaje ilustre de Misantla) y dada a conocer en 1885 en su libro Alt-Mexiko.  Archäologische Beiträge zur Kulturgeschichte seiner Bewohner. Hamburg. Hay allí un complejo de estructuras similares y piezas correspondientes al periodo postclásico tardío de la cultura Totonaca (1220 a 1522 dC.),

Unas 30 personas participaron en la salida del COAX a Zoncuantla, en esta ocasión originarios de Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Holanda, Inglaterra y vecinos de Briones.

Por un sendero del Rancho Los Colibrís, los observadores ingresaron al bosque de enormes encinos ubicado entre el lado sur del Río Pixquiac (en náhuatl pixquiac significa “cosecha de agua”) y el Potrero de Briones. Subimos un cerro y seguimos el lindero de Coatepec (“cerro de la culebra”) y Tlalnelhuayocan (“lugar lleno de raíces”), y pudimos admirar alguna orquídeas que adornan los árboles. Al llegar a la cima del cerro, nos encontramos con una estructura hecha de barro y piedra de tres metros de altura.

El ornitólogo xalapeño, Robert Straub, en su libro Guía de sitios para la observación de aves en Veracruz, dice que el centro del estado tiene la concentración de chipes más grande del mundo con 53 especies. Durante la salida vimos: chipe negriamarillo dorsiverde (Dendroica virens), chipe trepador (Mnotitla varia), chipe coroninegro (Wilsonia pusilla), chipe rey coronirrayadi (Basileuterus culicivorus), chipe rey mexicano (Basileuterus Rufifrons), chipe rey cejidorado (Basileuterus belli) y Pavito Aliblanco (Myioborus pictus). También tuvimos evidencia de mamíferos como excavaciones de armadillos (Darypus novemcinctus) y tuzas (Orthogeomys hispidus), heces de cacomixtles (Bassariscus sumichrasti) y ardillas (Sciurus aureogaster) en los árboles. El grupo bajó del cerro y pasó por el Rancho Hípico San Nicolás que este domingo no tuvo evento de salto de caballos.

Llegando al empedrado del Camino a Rancho Viejo, los observadores regresaron caminando al Rancho los Colibrís. Cerca del km 1.3 del camino, nos detuvimos para buscar aves acuáticas en una laguna cerca del Lienzo Charro de la Finca de la Laguna. En el Jardín Botánico Clavijero y en la reserva del Inecol, científicos han identificado 214 especias de aves. Nosotros estamos a dos kilómetros de distancia y es posible que tengamos el mismo número de aves en esta zona, aparte de unas especias acuáticas de ríos, arroyos, y siete lagunas pequeñas formadas por represas en la región.

Después de caminar por tres kilómetros durante cuatro horas, regresamos al Rancho Los Colibris. La casa está arriba del bosque del valle del Río Pixquiac. En la terraza tenemos colocados tres bebederos para colibrís. El año pasado vinieron observadores de Australia, Canadá, los Estados Unidos, Holanda, Nueva Zelanda, y de muchas otras partes de México para ver estas maravillosas criaturas. Desafortunadamente, tuvimos un invierno muy seco y cálido y la cantidad de colibrís que llegó al rancho fue como de 25% menos que el invierno pasado, con tres especies residentes menos. La especie más notable ausente hasta el momento es uno de los colibrís más hermosos y raros, el Colibrí Alicastaño (Lamprolaima rhami).

El sol empezó a asomarse entre las nubes y tuvimos la suerte de ver las plumas de los colibries irisar. Vimos: Colibri Magnìfico (Eugenes fulgens), el Fandangero Colilargo (Campylopterus curvipeeis), el espectacular Fanandgero Morado (Campylopterus hemileucurus), el Colibri de Berilo (Amazilia beryllina viola), el Colibri Coroniazul (Amazilia cynocephala) y el Colibri-serrano Gorjimatisto (Lampornis amethystinus). Todos llegaron a una distancia de un metro de los observadores .

Mi esposa Andrée estaba recientemente operada y lamentó que no pudo convivir con nuestros nuevos y viejos amigos. En unos mesesel COAX va a tener otra salida a Zoncuantla, esta vez por el lado sur del Río Pixquiac. ¡Ojalá volvamos a vernos!

Saludos, Kim Rud

 

Momoto corna azul (Momotus cueruliceps)

Fandanguero (Campylopterus curvipennis)    Foto: Eduardo Martinez

Carpintero harlequin (Melanerpes formicivorous)  Foto: Pilar Gonzalez

Foto: Pilar Gonzalez

Foto: Pilar Gonzalez

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